martes, 30 de marzo de 2010

Secundum: Acerca de cómo taladrar una nube y guardar unos pedazos en el bolsillo

Despiertas y te das cuenta de que querrías seguir durmiendo. Querrías cerrar los ojos una semana más y despertar cuando la guerra hubiera acabado. Pero las guerras duran más que los sueños.

Al menos hoy no llueve, ni siquiera chispea. El suelo alrededor está empapado y debajo de tu cuerpo sólo hay polvo seco. Te levantas y estiras un poco las piernas. Hoy será un día largo.

La gente camina despreocupada, la gente va a sus cosas… La gente no sabe que hace un día alguien cruzó al otro lado del agua dejando gris la calle escarlata. Ahora la recorres.

Arriba hay nubes. El gris se refleja en los charcos residuales de cuando las cosas parecían más turbias. Y no es que ahora el cielo esté azul, es que ya has pasado una noche a la intemperie y no te pilla tan de improvisto.

Los pensamientos hoy rondan claros por tu mente, al menos de vez en cuando. Descubriste que al hablarle al viento las cosas parecen recobrar ligeramente el color, pero que a tu cerebro no llega la luz para distinguirlos. Hoy, sin embargo, parece que algún que otro rayo se cuela entre las persianas de tus ojos y describe una línea de polvo que choca contra algún lugar de la corteza, que ofrece alojamiento a cierto recuerdo que parece que nunca se irá de allí, y ésta le avisa de que hace buen tiempo, que puede salir, que juegue contigo.

De lo que no hay duda es que juega. A intervalos. Ahora sí, ahora no.

Y aún así sabes que no es sol lo que necesitas, que no es luz, que no es claridad: es la brisa, es el viento, es el Aire. Viene caprichoso desde el Alba’s Garden y te empuja en la nuca.

“Camina”, te susurra la voz de Lénore arrastrada por él. Aún queda un largo viaje hasta el puerto.


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1 comentario:

  1. Eso de taladrar una nube y guardar un pedazo me gusta...siempre he querido tener una nube como mascota. Confío en que el tiempo londinense se irá pronto, y con él todos los tormentos.
    Este no está siendo un año fácil, pero ya queda menos para el verano. =)
    Ánimo escritor, un besiño!

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