viernes, 25 de junio de 2010

Quinta página: acerca de cómo construir una Ciudad con un lápiz y un pincel

Encuadernados en pastas blandas, ocultos por dos finas láminas de cartón y teñidos sobre varios lienzos descansan decenas de lugares, cientos de personas, miles de momentos que son sólo carbón y pigmento. De detrás de las hojas nacen mitos e historias que seguro serán menos ficticias de lo que al caminante le resultan, caminos que existen en algún lugar.

La primera piedra no es más que un apunte perdido en algun pedazo de papel cuadriculado, la última aún no se ha puesto.

Transeúntes caminan por estas calles sin saber que el asfalto que pisan está dibujado con acuarela, sin saber que sus pensamientos están escritos por los dedos de un narrador omnisciente que no sabe nada de ellos pero a la vez se lo imagina todo. Los pasos no son decididos: son errantes, y en su vaivén terminarán alcanzando alguna plaza oculta, algún jardín extenso, algún rincón recóndito oculto por los edificios de tinta.

Están en todo lugar: omnipresentes sin aparecer en escena, en algún cartel, en alguna sutileza marcada en cierto ladrillo que se tambalea bajo el peso de las expectativas que parecen no llegar nunca. Huele a ideas, la puesta de Sol es maravillosa: refleja sus rostros en la enorme Torre, que ilumina con un color granate el Río que separó y unió a dos pequeños que se perdieron en la Ciudad que crearon ellos mismos.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

sábado, 19 de junio de 2010

Cuarta página: acerca de cómo burocratizar la magia y demás

El espacio es relativo: puede parecer tan nimio que sea agobiante, puede parecer tan amplio que quepa otra persona en medio. Las murallas protegen un espacio, ocupando parte de éste, dejando libre una porción en su interior a la que nadie puede acceder sin estrategia. Si quita la muralla, puede encontrarse con un asalto descortés... pero nunca disfrutará de todo su espacio, su relativo espacio.

El mundo está cubierto de papeles inútiles que oficializan sucesos tan evidentes que restan lógica a la existencia de éstos: declaraciones de guerra, declaraciones de amor o desamor, capacidades y demás. La voz parece haber perdido su valor, y las palabras no demuestran nada: quizá un atisbo de intencionalidad por parte del locutor que, si no es acompañado por la consiguiente acción, quedan en un hálito puntual.

Se dio cuenta de la falta de oficialidad y quiso crear un papel compulsado que dijera qué demonios estaba sucediendo en aquel espacio relativo. Pero a fin de cuentas las palabras habladas se las lleva el viento y las escritas desaparecen con la lluvia. Palabras, palabras, palabras...

Quizá no sepa qué demonios sucede, pero sabe bien lo que no está sucediendo.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

lunes, 14 de junio de 2010

Tercera página: acerca del Sol que brilla mientras la otra parte del mundo duerme

Hay páginas negras de las que se aprenden nociones básicas acerca de la vida: de la mentira, cómo mentir; de la traición, cómo traicionar; de las despedidas, cómo despedirse.

Las otras páginas, grises, muestran en su caso nimios detalles que quedan grabados: de una sonrisa, cómo responder; de una mirada en la oscuridad, cómo entenderla; de una caricia, cómo sostener el aliento.

Las páginas en blanco están aún por escribir. Y hay que tener paciencia: dejarlo antes de que se agoten las ideas, tapar la pluma antes de que sostenerla sin escribir alguna de estas cosas evapore la tinta sin haber sido derramada. Entendió que tenía que despedirse sin más, que la página no era negra sino gris, que la oscuridad posterior le había jugado una mala pasada. Recordó la sonrisa, la mirada, la caricia... No hay duda de que era gris. Tapó la pluma y se fue a otra parte ¿a esperar leyendo o a leer esperando?

Si no puede que la historia sea tan cansada que no sólo nadie quiera leerla, sino que nadie quiera escribirla.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

viernes, 11 de junio de 2010

Segunda página: acerca de cómo la lluvia se convirtió en mensajera de buenos augurios

Y ahora trata de dormir. Éste es el momento, cuando la noche deja de enmudecer y comienzan a sonar los primeros pájaros impasibles ante la tormenta, en el que intentará conciliar el sueño acostado con la sombra que le acompañó.

Hay tantas cosas que quedan flotando en el aire y caen con las gotas hacia los charcos que cubren el mismo camino de regreso... Hay tantas cosas que no se pueden explicar más que con una sonrisa...

Existen palabras que sólo se pueden mencionar con los ojos, existen mentiras que se dibujan en las miradas de las ausencias justificadas, existen momentos en los que la arena del reloj se desvanece como si fuera un puñado de cenizas... Dulce y amargo, esperar, cerrar los ojos y oir cómo se estira la piel del acompañante para presentar una sonrisa genuina, pues no busca quien la encuentre.

Existen momentos de duda, existen momentos en los que es difícil ver la luz a través de un cielo encapotado. Pero con la lluvia, vida; si las cosas no se hubiesen sucedido en esta precisa secuencia no sería sólo lo anterior aquello que carecería de sentido.

Cierra los ojos. Y no imagina. Simplemente sabe: mañana el Sol saldrá a alimentar lo que la lluvia regó.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

jueves, 10 de junio de 2010

Primera página: acerca de las bombillas sobre la cabeza de aquél que no sabe iluminar nada con ellas

Caminaba por las calles más oscuras de aquella Ciudad: terrenos desconocidos para un paseante que solo nunca se atreve a adentrarse en tales lugares.

Caminaba rítmicamente acompasado a los pasos de su acompañante, caminaba esperando seguir caminando: hay ocasiones en que se prefiere no llegar al destino.

Caminaba como un pedazo de mármol que va poco a poco devastándose ante su mirada: perdido entre el nerviosismo y la cada vez menor cantidad de arena de un reloj que se desvanecía parsimoniosamente a cada latido.

Caminaba de nuevo solo, de regreso al origen: la oscuridad parecía menos oscura con la figura ahora ausente.

Caminaba hasta llegar a la puerta.

Y al encender la luz se dio cuenta de que la sombra de su acompañante había venido con él durante todo el camino de vuelta.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

domingo, 6 de junio de 2010

Poema del Sol

Allí por donde pasó
dejó el rastro desolado
de las palabras que el agua
en la orilla va tapando.

Será antes o después,
será más tarde o temprano:
la marea va subiendo:
se te escapa de las manos.

Presta atención, ten cuidado.

"Izad la bandera blanca,
preparad el polvorín.
Cuando estén justo aquí al lado
será tarde para huir"

Es más duro para aquél
que el Sol ha visto de cerca:
la luz que lo alumbra todo
es la misma que los ciega.

Y más pesará la pena
en aquél que haya quedado
ciego de mirar al Sol
que el negro convierte en blanco.

Presta atención, ten cuidado
del que camina a tu lado.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

martes, 1 de junio de 2010

Poema del Viento

Puertas en el techo,
ventanas en el suelo
para poder salir hacia arriba,
para poder mirar desde el cielo.

Cierra los ojos un momento.

La gente no oye susurros,
la gente grita desde lejos.
La gente se pierde entre toda
la gente que pierde su tiempo.

El tiempo siempre se pierde
mientras va cambiando el tiempo:
luz, colores, brisa pura,
nubes, nieve, lluvia y viento.

Cierra los ojos un momento.

A lo lejos el río brama,
a lo lejos se cae, negro,
hacia el abismo que ruge:
un espumoso sendero.

Una vez que estés en sus brazos
no evitarás el descenso:
tus alas aquí ya no sirven,
el agua las cubre de peso.

Cierra los ojos un momento.

El tiempo cubrió tus ventanas
con nubes de oscura tormenta.
Ahora que ya sale el Sol
eres tú mismo quien las crea.

No son de nubes los brazos
de aquélla que te rodea.
Es el vaho de tu aliento
que en la ventana lo echas.

Cierra los ojos un momento.
Escucha el poema del viento.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.