ventanas en el suelo
para poder salir hacia arriba,
para poder mirar desde el cielo.
Cierra los ojos un momento.
La gente no oye susurros,
la gente grita desde lejos.
La gente se pierde entre toda
la gente que pierde su tiempo.
El tiempo siempre se pierde
mientras va cambiando el tiempo:
luz, colores, brisa pura,
nubes, nieve, lluvia y viento.
Cierra los ojos un momento.
A lo lejos el río brama,
a lo lejos se cae, negro,
hacia el abismo que ruge:
un espumoso sendero.
Una vez que estés en sus brazos
no evitarás el descenso:
tus alas aquí ya no sirven,
el agua las cubre de peso.
Cierra los ojos un momento.
El tiempo cubrió tus ventanas
con nubes de oscura tormenta.
Ahora que ya sale el Sol
eres tú mismo quien las crea.
No son de nubes los brazos
de aquélla que te rodea.
Es el vaho de tu aliento
que en la ventana lo echas.
Cierra los ojos un momento.
Escucha el poema del viento.

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