Caminaba rítmicamente acompasado a los pasos de su acompañante, caminaba esperando seguir caminando: hay ocasiones en que se prefiere no llegar al destino.
Caminaba como un pedazo de mármol que va poco a poco devastándose ante su mirada: perdido entre el nerviosismo y la cada vez menor cantidad de arena de un reloj que se desvanecía parsimoniosamente a cada latido.
Caminaba de nuevo solo, de regreso al origen: la oscuridad parecía menos oscura con la figura ahora ausente.
Caminaba hasta llegar a la puerta.
Y al encender la luz se dio cuenta de que la sombra de su acompañante había venido con él durante todo el camino de vuelta.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
No hay comentarios:
Publicar un comentario