Venit, vidit, vincit... Si acaso no resultara tan antiestético, aseguraría que se trató de un blitzkrieg: pasó de ser aquella figura que tanto llamaba mi atención a lo único a lo que ahora podía prestarla en cuestión de días.
No había pasado ni tan siquiera una semana cuando, bajo un cielo despejado, ya premonitor del estío que tan cerca quedaba, permanecimos callados durante varios minutos disfrutando del mágico instante que otorga el silencio que, con los ojos cerrados, es roto por una respiración que sabes que pertenece a esa persona, que sabes que está a tu lado...
¿Recuerdas lo que mamá decía de que "la magia no existe"? Es mentira.
Su dulce voz acarició la brisa cálida llegando a mi oído... Ella convertía cada instante en único.
-Dicen por ahí que estamos juntos -me dijo en tono divertido, aunque había algo en aquella melodía que no armonizaba, una nota... ¿triste?, apenas perceptible, que me hizo abrir los ojos y observarla. Sonrió al instante, provocando mi sonrisa, y si no es esto felicidad, ¿qué demonios lo es?
-¿Y no es así? -pregunté, acercándome muy despacio.
-Algunas personas me han preguntado, pero no sé qué contestar -sus hombros se encogieron tímidamente, y su rostro se volvió enigmático por unos instantes.
Había algo en todo aquello que era simple cuestión de nomenclatura: ser, estar, permanecer...
Miré, como acostumbré a hacer cada vez que quería ver un nuevo cielo, profundamente sus ojos. Esta vez buscaban algo más que simplemente mi mirada, algo más que una sonrisa o un beso. Buscaban, en definitiva, algo que estaba en mis manos y que yo, temeroso de asustarle, no sabía si debía o no hacer:
-¿Quieres salir conmigo? -pregunté, finalmente.
La luz volvió a acomodarse en sus pupilas y, sonriendo, asintió una y otra vez para terminar abrazándome.
Había perdido de vista sus ojos, tan inquietantes y, a la vez, guías. Al separarme de ella volví a verlos: esta vez, como tantas otras, no hacía falta que buscaran nada.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
No hay comentarios:
Publicar un comentario